LUIS FRANCISCO ESPLÁ CORTA DOS OREJAS EN SU DESPEDIDA DE MADRID.
BEATO gran toro de Victoriano del Río.
Plaza de toros de Las Ventas. 4º Corrida del Aniversario. Lleno de "No hay billetes". En tarde de mucho viento se lidiaron seis toros de Victoríano del Río bien presentados pero complicados en líneas generales, a excepción del bravo y encastado 4º, de nombre "Beato", colorado chorreado, de 620Kg premiado con los honores de la vuelta al ruedo. Ficha de los actuantes:
Luis Francisco Esplá, de grana y oro, silencio y dos orejas con dos vueltas al ruedo.
José Antonio Morante de la Puebla, de verde y azabache, pitos y bronca.
Sebastián Castella, de malva y oro, silencio tras aviso y palmas tras aviso.
Todo el mundo iba a la plaza con la mirada puesta en José Antonio Morante de la Puebla y en Sebastián Castella, dos de los grandes triunfadores de la Feria de San Isidro 2009. Reventa a más de 600€, pero....
Morante de la Puebla ante un vendaval de impresión poco puedo hacer. Mató muy mal y en ambas actuaciones fue pitado. Castella derrochó mucho valor, sacándose a su primer enemigo a los centros de la plaza, cuando la muleta parecía una cometa, pero sólo pudo dar algún derechazo debido a las condiciones tanto del toro como meteorológicas. En su segundo, el que cerraba plaza, lo brindó al público. Empezó la faena en los mismos medios con varios pases cambiados por la espalda rematando con una preciosa trincherilla. Ligó muletazos de auténtico cartel de toros y por la izquierda, por naturales, hizo sonar algún que otro olé. Valor y ganas del galo. Mató mal. Fue aplaudido.
Pero, permítanme, que explique más detalladamente la actuación del que se retiraba hoy de Madrid. El alicantino LUIS FRANCISCO ESPLÁ. Torero con más de 85 paseíllos en la Plaza de Toros de Las Ventas, toreando todo tipo de ganaderías, tanto de las denominadas "duras o toristas" (Victorino Martín, Adolfo Martín, Guardiola...) como las del encaste Domecq.
Esplá recibió su primera gran ovación cuando al finalizar el paseíllo toda la plaza se puso en pie. En su primero poco pudo hacer, debido a las condiciones del burel. Banderilleó bien, gustándose. Pero lo grande, lo bueno, lo del recuerdo vino en el 4º toro de la tarde. Eran las 20:04 cuando el toro Beato, salía por la puerta de chiqueros. Un toro muy bien presentado, colorado chorreado, encastado y bravo al que el alicantino lidió y banderilleó muy bien.
Esplá se fue con la muleta en mano junto con la espada y la montera al medio del ruedo para brindar su último toro en Madrid. Todo el mundo se puso en pie aplaudir. Segunda ovación fuerte. Pero a partir de ahí vino el colofón, muletazos por alto para empezar, adornos, derechazos de preciosa factura. Cada vez el toro iba a más, Esplá cada vez también iba a más. Tandas por el derecho y otras tantas por el izquierdo. Desmallado y gustándose. Toreando con mucho sentimiento, la plaza se venía abajo. Todo el mundo puesto en pie durante gran parte de la faena. Todo el mundo gritando TORERO, TORERO, TORERO. Estocada recibiendo, plaza completamente blanca de pañuelos y dos orejas. Le sacó por la Puerta Grande, su hijo, Alejandro Esplá. Tarde para la historia y tarde para el recuerdo. Maestro gracias por todo.